«Pájaros Raíces. Aproximaciones a un paisaje figurado»

Muy pronto se inaugurará la última exposición en la que he estado trabajando. Será en la
Sala Alfareros de la Diputación de Almería.

Este último proyecto recoge distintas propuestas acotadas dentro de los campos de la pintura abstracta, el dibujo, la instalación y la performance. Y suponen, un acercamiento a la representación de paisajes interiores, donde empiezan a cobrar importancia conceptos como el de la memoria biocultural, la deriva o las psicogeografías. 

El título que da nombre a esta serie «Pájaros Raíces» y que pertenece a un verso de José Ángel Valente,  anticipa un conflicto poético al espectador: el vuelo, la tierra, lo pasajero y lo arraigado, lo fugaz y aquello que permanece.

Si bien esta nueva serie pictórica se asienta en propuestas anteriores -tanto a nivel estético como conceptual- apelando nuevamente a la simbología del viaje iniciático, en esta ocasión veremos algunos trabajos con otros referentes figurativos (que recuerdan a los paísajes de Níjar, lugar de donde procede la artista)  con una nueva paleta y más cercanos al mundo de la ilustración. 

Diario de Almería: Cuentos de luz y viento

Artículo escrito por Francisco Bautista Toledo el 24 de agosto de 2019 para Diario de Almería
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Las claridades definen la obra de María José Moreno, pintora de gran dinamismo creativo. Almería es definida en el trabajo plástico de la artista a través de espacios de luminosidad intensa, reflejados mediante trazos veteados de colores suaves, entre los cuales inserta el azul, el claro manchado de sus cielos, o el intenso de los mares, cuando no verdoso.

Aparece el conjunto cromático como un destello poderoso, cuan espejismo pasajero, como fugaz halo presentido de lo extraordinario. Incorpora, mediante líneas discontinuas, trazos esquemáticos, y figuras someras de personas sometidas al vaivén rítmico de los vientos, transmitiendo movimiento, mediante un caos organizado para significar las rachas caprichosas de brisas, y remolinos, que a veces se convierten en furias arrasadoras. Como compañero inseparable de sus campos, aparecen los vientos con sus silbos, junto a un brillo cegador, luz poderosa que rompe la serenidad del ambiente, ocultando una realidad imaginada, intuida, en los parajes presos de la insolencia solar, claridades espesas, que junto al roce del aire, los presenta desnudos y amplios, preludio de espacios mágicos que sugieren visiones extraordinarias. El yo, en estos campos de luz, reflexiona sobre su existencia, se aísla y disuelve con el entorno.

María José Moreno describe muy bien estas ideas en su producción plástica, perfectamente expresada en cada una de sus composiciones, aparte de estar bien organizadas para desarrollar las historias, o cuentos como propone esta autora, en esta instalación.

En esta ocasión presenta un conjunto de piezas procedentes de exposiciones anteriores, más alguna realizada expresamente para esta muestra. En ella exhibe un amplio dominio técnico, así como la oportunidad de la puesta en escena del trazo definitorio de la acción, en un espacio de figuración contenida, impreso con economía de líneas y colores, conciso y centrado en los elementos imprescindibles que refleja el paisaje mágico de la tierra almeriense. Es un relato de intenso contenido poético, pero de hábil descripción plástica, e inteligentemente concebido.

Transforma su visión del entorno natural en un relato pintado, mostrado mediante una simbología icónica, acompañada por un lenguaje tenue de colores, muy sencillo y esquemático en apariencia, pero rico en historias múltiples, donde los espectadores coinciden en las sensaciones ante el paisaje definido, pero donde cada cual añade fantasías propias, perdiendo su mirada tras el rastro de lo invisible.

El blanco, el viento y el vacío. La obra de María José Moreno en IAJ, Almería 2018

Artículo escrito por Maribel Úbeda 
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En la Sala de exposiciones del  Instituto Andaluz de La Juventud de Almería (C/ General Tamayo, 23. Bajo) tiene lugar una aventura emocional y visual…que recomiendo, vivamente, no dejéis pasar…

“El blanco, el viento y el vacío” muestra la reciente obra de María José Moreno (o La Marimoreno, como también firma la autora), con obras cuya base es la pintura, el dibujo y la ilustración (acompañados de instalación, vídeo y poemas…) concretados en 20 abstractos y 16 ilustraciones sobre diversos soportes y distintos formatos, todo trabajado en técnicas mixtas, pintura, grafito, acrílicos y ceras, con las que experimenta en la mayoría de las ocasiones, añadiendo o quitando, raspando, esgrafiando, y trabajando en capas donde va imprimando diversos estratos o registros de pintura blanca fundamentalmente…, aunque…estos blancos, con los que ella juega, y donde busca y busca (amante de la teoría del blanco, los blancos…) van atenuándose a lo largo de su narrativa visual en este caso…como iré explicando a lo largo de este post.

El título, pues, nos da pistas de lo que quiere contarnos, y nos señala los tres elementos principales de su exposición, el color Blanco, como nexo total a nivel pictórico o plástico; el Viento, como vínculo a nivel profundo, de la idea y los sentimientos que provocan en la artista este fenómeno en Almería; y el Vacío, que da unidad al conjunto global, y paradójicamente…, como sentimiento de lo encontrado en el desierto almeriense también…, como elemento y protagonista de la experiencia vital que la ha llevado a estas obras…

… Como veis, hay que ir desgranando las también distintas capas que coexisten en esta puesta en escena…, todo en esta exposición, desde sus ideas primigenias (como textos en los que se basa, o los sentimientos y situaciones vivenciales de la artista que dieron origen a su necesidad de expresión plástica) hasta la forma en la que está colocada la obra y el total de la exposición.

Desde el primer momento que comenzamos a entrar en la sala, ser nos prepara para un rico panorama visual, incluyendo el pequeño audiovisual en la antesala, y ya van dando ganas de quedarse allá abajo (la sala está en sótano, lo que ayuda al montaje de la expo, pues desde los primero escalones de descenso vas encontrando detalles de lo que se presentará después y no desvelaré aquí)paradesmenuzar lo que nos susurra la artista…como hizo la intérprete Paula Palomo Carmona del cuento del marinero, y luego, al oído de muchos de quienes fuimos a la inauguración.

Y así es, esos susurros, nos van guiando por un viaje lleno de caminos que se bifurcan en distintas historias, desde un pequeño cuento en capítulos que se va desentramando hasta su desenlace, a su vez con distintos estratos y varias lecturas, sentidos u orientaciones (según sopla el viento…).

Para escribir como se debe, de una exposición, siempre hay que volver al lugar de los hechos…y gracias a ello he podido hablar in situ con ella, con la Artista (con mayúsculas, porque así estamos viendo madurar a María José, al menos durante el año que la conozco…) y charlar tranquilas…, y ella me va desvelando parte de lo que aflora, y no siempre se ve del todo… Pero mejor, porque va bien dejar que quien explora una exposición disfrute de su propia mirada en un principio…

Todo empieza desde la pared derecha de la sala, pero leyendo,primero, el cuaderno/catálogo de mano, el cuento donde comienza nuestro viaje y aventura, con esta narración de la propia María José:

Decía que tenía los ojos azules de tanto mirar al mar.
Había aprendido a protegerse de la tierra que duele
y de las palabras que cortan, enhebrando el viento
entre las velas de su barco; orientándose con las gaviotas
y con las estrellas.
Sol de invierno, nido de carne, alegría del juego en el agua
El mar era como una enorme mano y él solía esconderse en
el cuenco de su palma.
Hasta que de repente, la misma brisa que le empujaba a navegar
le hizo perderse en el desierto.
No sabía cómo había llegado a ese lugar.
Allí solo había blanco, viento y vacío.
Caminó durante días por entre aquel paisaje pardo y desnudo.
Los labios secos, los pasos cansados, la piel ardiendo.
Y siguió caminando.( **)
(…)

…A lo largo de este hilo expositivo, sentimos que todo fluye y va cambiando levemente , todo va in crescendo moderato (y cantábile), evoluciona conforme contemplamos las obras que están posicionadas de forma que se aprecie una gradación, de más “sencillez” en las técnicas y procesos artísticos a más densidad, y de más sencillez en cuanto a la comunicación verbal, a más complejidad , porque el cuerpo de lo escrito en la selección de textos se haya en el tramo final de la lectura de la exposición. Así pues, al comienzo apreciamos gran riqueza o capas de acción procesual en técnicas, donde los blancos son los protagonistas,…y donde laabstracción nos llena y guía, con algún pequeño y casi invisible elemento figurativo y grafías; aquí hay más imagen que lectura,… más preguntas que respuestas… Y conforme avanzamos por la sala, en su sentido lineal, encontramos más lecturas de textos, y obras más complejas anivel narrativo, más figuración (en ilustración) y menos blanco…, hacia el Color, pero un color sin estridencias…de gamas pastel, rosáceos y malvas corales y azules marinos…

El detalle, el trabajo, la gran riqueza de Texturas (en mayúsculas, porque es así, debéis acercaros física y mentalmente a las obras para comprobarlo y disfrutarlo) que María José contiene y encierra en estas obras…es enorme…, una gozada para quienes disfrutamos de lo sutil y complejo a la vez, de los hallazgos, de descubrir aquí y allá una tonalidad, una pequeña pieza de collage, un color debajo del blanco, una frase que a primera vista no entendemos…

Encontramos un conjunto de obras genuino y bello en la primera ojeada a la sala…pero es un concentrado de ideas, historias, personaje(s) y temas… La capacidad estética, técnica y narrativa de esta joven artista nacida en Níjar, licenciada en BBAA por la Universidad de Granada y formada luego, entre otros lugares, en Génova…es profunda y crece a pasos agigantados. Y ahí está…tan serena, realizando su “faena” poco a poco, sin pausa, con corazón y mucho tesón, imaginación o pasión…pero también con precisión, y, también, con un alto grado de realismo (sobre el entorno circundante del mundo del arte) para compensar.

La obra de María José me sabe a odas, cuentos, mitos y lecturas de la infancia (no por ello poco profundas, sino llenas de imágenes, viajes y aventuras, como dije al comienzo)…se ancla y basa en la poesía, en textos de muy variada índole y estilo…, desde Unamuno o José Ángel Valente, al poeta y repentizador Alexis Días Pimienta o el autor de Moby Dick, H. Melville,…y además, …elemental!: sus propios escritos, poéticos y reflexivos…, escuchando y alzando su propia voz.

Del nihilismo o lo zen…, a lo concreto, lo táctil, los olores, el viento…., de lo elevado y sutil a la tierra que se mastica y vuelve a las manos…, María José se abre en canal para mostrarse, como ella misma comenta… Una persona sencilla (casi tímida en la distancia) que piensa y sueña en blancos, los blanco de la porcelana (uno de los orígenes de su búsqueda del Blanco), o los blancos de la cal, de los muros limpios pero gruesos de tanta capa y capa blanca con que las gentes del mediterráneo recubren sus casas y protegen su hogar.

(…)
Poner blanco, luego color.
Añadir blanco nuevamente.
Rayar ese color para volver a obtener el rastro de abajo.
Buscar la huella. Añadir el grafismo para hacer que algo se mueva.
Difuminar ese rastro, para no concederle demasiado protagonismo
Seguir hacia adelante.
Manchar, borrar, rayar, dibujar, pegar un papel sobre otro.
Perderse en las texturas.
Soltarse y disfrutar,
y de repente morirse del miedo y parar.
Sentirse satisfecha y frustrada.
Volver al principio. Cubrirlo todo con otra capa de pintura.
Ponerse frente al blanco una vez más
Y quedarse tan a gusto”
(…) texto de María José Moreno.

Aunque María José ahora hace todo lo contrario de la blanca cal, se expone, se descubre y se arroja a hablar de rupturas, de pérdidas, de sentimientos encontrados, del dolor de sentirse sola y a la deriva,…de vacíos, pero vacíos llenos, llenos de viento, agua, sal, y de los cientos de  variaciones del blanco que pueden darse hasta estallar en el color del fondo del mar…

Porque es una artista aguerrida, curtida y con buenas armas, herramientas y bases prácticas y teóricas, donde se reivindica dibujante e ilustradora a la par que pintora, volviendo, desde experiencias del campo de la gestión cultural, por ejemplo, al mundo del arte en su línea más activa como ella cuenta: “El dibujo es para mí el lenguaje más sincero con el que crear narraciones y contar secretos”.

Y para ir concluyendo este post…, y como se podría explicar si hiciéramos el tráiler de una película…:

Este deambular marinero es un cuento narrado para quien lo quiera escuchar, ver y sentir… Una experiencia introspectiva en forma de bitácora o cuaderno de capitán de navío que ahora emerge a la superficie para izarse en el exterior,…es la historia ilustrada de abstracción con matices figurativos, de blancos, vacíos y pigmentos que se mueven con el viento, de pequeños personajes etéreos y semitransparentes, que flotan y se agitan en la nada, en un vacío rico de nadas…, donde flotan, nadan…y nadan…; es la verdadera historia de una artista que surcó aguas amargas y profundas, se perdió y volvió a una tierra firme llena de sequedad, tierra y viento…, cálido y áspero a la vez…, pero… y sobre todo ahora, también es la historia de cómo supo arribar con la barca entera y más experta, para seguramente, dentro de algún tiempo…, quizás, volver a zarpar hacia otras costas, paisajes o lugares que habitan el alma humana…

“Tus figuras –tus palabras– han llegado finalmente y han traído consigo al color.

Espero, amiga, que se queden un rato más, y que nos vuelvan a llevar a sitios lejanos, no importa si áridos, acuáticos o tempestuosos, pero sitios que te vacíen por dentro, que te dejen ligera, para que el viento –o lo que venga– pueda empujarnos más fácilmente.”

Fragmento del texto en sala de Julia Martos para María José Moreno.

El IAJ acoge la exposición “El Blanco, El Viento y El Vacío”

Noticia redactada por noticiasdealmeria.com 
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La Sala de Exposiciones del Instituto Andaluz de la Juventud (IAJ) en Almería acogerá hasta el próximo 23 de noviembre la exposición ‘El Blanco, El Viento y El Vacío’, que recoge ilustraciones y pinturas de la artista nijareña María José Moreno. La muestra se abrirá al público a partir de la tarde de mañana viernes.

El coordinador provincial del IAJ en Almería, Ramón Soto, ha presentado hoy en rueda de prensa esta nueva exposición, junto a la autora de las obras, María José Moreno, nacida en Campohermoso (Níjar). Ramón Soto ha recordado que “el IAJ dispone de un espacio para la realización de exposiciones, que periódicamente es puesto a disposición de los jóvenes artistas de la provincia, para darles la oportunidad de dar a conocer su trabajo”.

Soto ha explicado que “la promoción del arte y la cultura y el reconocimiento del talento local son algunas de las máximas de nuestro trabajo dentro del Instituto Andaluz de la Juventud y dentro de esos dos apartados se incluye la realización de exposiciones como la que hoy presentamos y con la que queremos dar a conocer el trabajo que viene realizando esta artista almeriense”.

Ramón Soto ha señalado que “existe un gran talento entre la juventud almeriense y andaluza y tenemos que ofrecer a nuestros artistas la posibilidad de expresarse y de crecer artísticamente, con el apoyo de las instituciones públicas, porque la creación artística es una parte esencial de nuestra cultura y un magnífico vehículo de expresión para el talento de la juventud”.

‘El Blanco, El Viento y El Vacío’ recoge más de una treintena de obras de María José Moreno. Se trata de una veintena de cuadros abstractos y 16 ilustraciones. Los trabajos están realizados en técnicas mixtas, con el empleo de grafito, acrílicos y ceras. La exposición se completa con una instalación artística y la lectura de diferentes poemas seleccionados por la autora. 

María José Moreno ha explicado que “la exposición recoge una serie de obras, todas ellas relacionadas entre sí y que siguen el hilo conductor de un relato propio”. La autora ha señalado que “este trabajo habla sobre mi propia experiencia vital y a la vez también sobre el entorno en el que esta se desarrolla, donde el desierto o el viento tienen un papel muy destacado, de ahí el nombre de la propia muestra”. 

Para esta autora se trata de su primera exposición individual en una sala institucional como la del IAJ. María José Moreno es Licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Granada y Técnico Superior en Cerámica Artística por la Escuela de Artes de Almería. Ha participado en diferentes exposiciones colectivas y ha completado su formación en centros extranjeros, como la Accademia Ligustica di Belle Arti de Génova, en Italia.

Teleprensa: La Sala de Exposiciones del IAJ en Almería muestra ‘El Blanco, El Viento y El Vacío’

Aquí tienes el enlace a la: noticia original 

Presentación de la exposición

ALMERÍA.- La Sala de Exposiciones del Instituto Andaluz de la Juventud (IAJ) en Almería acogerá hasta el próximo 23 de noviembre la exposición ‘El Blanco, El Viento y El Vacío’, que recoge ilustraciones y pinturas de la artista nijareña María José Moreno. La muestra se abrirá al público a partir de la tarde de mañana viernes.

El coordinador provincial del IAJ en Almería, Ramón Soto, ha presentado hoy en rueda de prensa esta nueva exposición, junto a la autora de las obras, María José Moreno, nacida en Campohermoso (Níjar). Ramón Soto ha recordado que “el IAJ dispone de un espacio para la realización de exposiciones, que periódicamente es puesto a disposición de los jóvenes artistas de la provincia, para darles la oportunidad de dar a conocer su trabajo”.

Soto ha explicado que “la promoción del arte y la cultura y el reconocimiento del talento local son algunas de las máximas de nuestro trabajo dentro del Instituto Andaluz de la Juventud y dentro de esos dos apartados se incluye la realización de exposiciones como la que hoy presentamos y con la que queremos dar a conocer el trabajo que viene realizando esta artista almeriense”.

Ramón Soto ha señalado que “existe un gran talento entre la juventud almeriense y andaluza y tenemos que ofrecer a nuestros artistas la posibilidad de expresarse y de crecer artísticamente, con el apoyo de las instituciones públicas, porque la creación artística es una parte esencial de nuestra cultura y un magnífico vehículo de expresión para el talento de la juventud”.

‘El Blanco, El Viento y El Vacío’ recoge más de una treintena de obras de María José Moreno. Se trata de una veintena de cuadros abstractos y 16 ilustraciones. Los trabajos están realizados en técnicas mixtas, con el empleo de grafito, acrílicos y ceras. La exposición se completa con una instalación artística y la lectura de diferentes poemas seleccionados por la autora.

María José Moreno ha explicado que “la exposición recoge una serie de obras, todas ellas relacionadas entre sí y que siguen el hilo conductor de un relato propio”. La autora ha señalado que “este trabajo habla sobre mi propia experiencia vital y a la vez también sobre el entorno en el que esta se desarrolla, donde el desierto o el viento tienen un papel muy destacado, de ahí el nombre de la propia muestra”.

Para esta autora se trata de su primera exposición individual en una sala institucional como la del IAJ. María José Moreno es Licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Granada y Técnico Superior en Cerámica Artística por la Escuela de Artes de Almería. Ha participado en diferentes exposiciones colectivas y ha completado su formación en centros extranjeros, como la Accademia Ligustica di Belle Arti de Génova, en Italia.